Mercancía delicada.

El título de este artículo podría haber sido perfectamente otro, pero me he permitido utilizar este símil para referirme a todos esos corredores que ya han cumplido los cincuenta años. A lo largo de este artículo nos vamos a referir a ellos de forma simplificada como “veteranos”.

Probablemente, el mensaje que pueda sugerir el título pueda inducir al pesimismo en aquellos que ya han alcanzado esta edad o simplemente rechazo por querer obviar una realidad y es que el tiempo pasa y a nivel físico esto tiene consecuencias.

De todas maneras, este artículo no pretende, ni mucho menos, inducir al pesimismo o a desertar de la practica del running. Para empezar, veamos algunas reflexiones al respecto.

  • En el paso de los 49 años o a los 50 años no se desprograma el organismo ni el cuerpo. Podemos decir en estos periodos tan corto de tiempo que la edad es un número.
  • No todos somos iguales y la edad cronológica no necesariamente es la misma que la edad física. Hay personas que con 50 años son más jóvenes que otros de 40 años. El cuidado del cuerpo a lo largo de la vida (alimentación, descanso, stress, tabaco, alcohol etc.), así como la herencia genética recibida tienen una relevancia significativa.
  • Está muy extendido que la gran mayoría de corredores tiene que dejar de correr a partir de los 50 años debido al desgaste de rodillas. Evidentemente, todos conocemos corredores que han tenido que dejar el running por problemas en las rodillas. Este es un punto para reflexionar sobre las acciones preventivas a realizar para que esto no se produzca, si bien, si que es cierto que este abandono viene motivado por el excesivo desgaste y sobre entrenamiento realizados en la trayectoria deportiva. Un entrenamiento adecuado y racional puede prolongar la vida del corredor hasta edades muy avanzadas.
  • Muchos pueden ser los comentarios de amigos o familiares que te inviten a abandonar la práctica del running a estas edades por considerar que ya no tienes edad para estos “esfuerzos”. Está demostrado que la actividad deportiva es una fuente de salud en todas las edades.
  • La gran parte de información que se encuentra en redes sociales y en internet va dirigida a atletas más jóvenes y no se tiene muy en cuenta a los atletas veteranos.
  • Las marcas no van a ser las mismas que cuando este mismo corredor era senior. Esto puede parecer un aspecto desmotivador. No vamos a negar que puede serlo, pero la reprogramación mental se convierte en necesaria para poder adaptarse a la nueva situación y marcarse nuevos retos consecuentemente.

Hechas algunas reflexiones, veamos algunas recomendaciones que son especialmente importantes al alcanzar esta madurez.

  1. La actividad física es fundamental. Sea correr, jugar a tenis, nadar se convierte en un factor importantísimo para el estado de salud tanto física como mental.
  2. En estas edades pueden empezar a aparecer problemas de salud cardiovasculares, colesterol, azúcar, hipertensión. Se recomienda realizar un chequeo anual, en especial de prueba de esfuerzo que confirmen la aptitud para poder realizar deporte. En el caso de la salud cardiovascular y cuando aparecen problemas de isquemias o arritmias, será el cardiólogo quien deberá indicar las pautas a seguir. Puede suceder que no recomiende la realización de esfuerzos intensos y prolongados, si bien difícilmente va a prohibir la actividad física por completo. Para aquellos que puedan pensar en una muerte súbita hay que decir que, si bien en atletas menores de 35 años es difícil detectar este riesgo, es a partir de esta edad cuando esta dificultad desaparece y ya es mucho más detectable. Digamos que el riesgo desaparece, siempre y cuando se realicen los chequeos correspondientes.
  3. Es muy difícil que algún corredor se inicie en el running a partir de los 50 años. Si esto se produce o en el caso de volver de una lesión hay que tener en cuenta los siguientes datos promedios
    1. Las adaptaciones musculares tardarán un mínimo de un mes en producirse.
    1. Las adaptaciones de tendones tardarán un mínimo de tres meses en producirse.
    1. Las adaptaciones esqueléticas tardarán un mínimo de seis meses en producirse.

Como consecuencia, se deberá mantener un altísimo grado de prudencia con las cargas e intensidades de los entrenamientos. Si ya normalmente se ha de ser prudente y no castigar al cuerpo, es ahora más que nunca cuando se deberá ser disciplinado y evitar entrenamientos tanto en volumen como intensidad que pongan en peligro estas adaptaciones y lleven a la lesión.

  • Los periodos de recuperación son superiores en general y en especial tras entrenamientos intensos o competiciones. Este punto es lamentablemente no respetado por muchísimos atletas veteranos con los riesgos que conlleva y la pérdida de rendimiento atlético.
  • Este último aspecto es algo que el corredor veterano deberá tener en cuenta, si competir más o menos habitualmente o hacerlo más esporádicamente en aras a unas mejores marcas.
  • A nivel muy general, el máximo de días de entrenamiento no será más de cuatro. Esto nos llevará a entrenar entre tres y cuatro días.
  • Entrenamientos, incluidas tiradas largas, preparatorias de maratón no deberán superar las dos horas y media. El atleta se tiene que conocer que la arraigada costumbre de la necesidad de tiradas de 30 Km es perjudicial. Suponen en la mayoría de los casos entre tres y cuatro horas de rodaje, lo que supone un castigo para el cuerpo imposible de justificar.
  • A partir de los 50 años y en especial de los 60 años, se produce empieza a producir una pérdida de masa muscular debido a factores hormonales. Esto nos lleva a la imperiosa necesidad de realizar ejercicios de fuerza que mitiguen en lo posible este proceso. No solamente estamos hablando de rendimiento deportivo, estamos hablando de salud en general y calidad de vida. La fuerza deberá ser ejecutada correctamente y de forma precisa.

Por poner un ejemplo visual, las proteínas que ingerimos en las comidas son los ladrillos que construyen el músculo, siendo el trabajo de fuerza el albañil que hace que se reconstruya el músculo.

  • En función del estado muscular general, los entrenamientos en zona umbral se pueden ver limitados en ritmo un poco más lentos. Esto no nos debería preocupar porque mediante la continuidad de entrenamiento y ausencia de lesión, se consigue una continuidad que puede hacer que los resultados atléticos sean muy buenos.

Todo esto puede hacer que lo que a priori se puede considerar como una etapa decadente, se convierta en una etapa de una satisfacción muy alta al poder conseguir unos buenos o excelentes resultados en la categoría correspondiente. Esto por no decir que, en muchos casos, los hijos ya son mayores, no necesitan de las mismas atenciones y el tiempo para entrenar y hacerlo con calidad y constancia pueden conseguir una gran satisfacción para el veterano.

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